Concepto de viscoso

Derivado del latín “viscosus” viscoso significa pegajoso. Por ejemplo algo viscoso es la miel, la glicerina, el shampoo o el aceite, cuando los tocamos sentimos que se nos pega en las manos y es difícil de sacar.

Los fluidos tienen como característica diferencial con respecto a los sólidos, que sus moléculas fluyen, o sea que se deslizan ante una fuerza, siendo más fácil y ágil su desplazamiento canto más pequeñas sean sus moléculas, siendo en este caso llamado fluido ideal, donde el desplazamiento de sus partículas se hace a igual velocidad y sin frenarse; entre los cuales los que más se asemejan a esta idealización son los gases.

Cuando el líquido no fluye fácilmente por el rozamiento interno de las moléculas, se dice que es un líquido viscoso, que se deforma al circular y se frena. La viscosidad dependerá mucho de la temperatura, ya si ésta se eleva la viscosidad disminuye. Esto es fácil de comprobar, si por ejemplo calentamos miel. Veremos que se vuelve más líquida.

Es sencillo diferenciar lo viscoso de lo que no lo es, pues lo viscoso, no salpica ni se desparrama, como sí ocurre con líquidos poco viscosos, como el agua, la leche o la sangre. Sin embargo estos líquidos poseen una pequeña viscosidad, y lo comprobamos pues una pequeña parte de ellos queda adherida por los lugares por donde pasan (el agua que circula por un tubo lo deja mojado).

La dodonaea viscosa es un árbol de menos de 4 metros de altura cuyas hojas son resinosas, siempre verdes, y sus flores amarillentas.