Concepto de vitamina

Las vitaminas (del latín “vita” = vida e “ina” = sustancia) término acuñado en 1912, por Benjamín Funk, un bioquímico de nacionalidad polaca, son compuestos orgánicos, que el organismo animal no puede sintetizar, y que por lo tanto debe incorporar externamente por medio de su dieta, ya que son imprescindibles para que el organismo de los animales crezca y se desarrolle. La única vitamina que el cuerpo sintetiza es la D. Si el organismo carece de alguna vitamina se denomina avitaminosis, y si la tiene en cantidad insuficiente, hipovitaminosis. Cuando existe exceso de vitaminas, que en general, no se produce por la ingestión natural de alimentos, sino por productos farmacéuticos, se llama hipervitaminosis.

Las vitaminas no producen energía pero provocan su liberación. El cigarrillo, el café, el té, y el alcohol, son enemigos de las vitaminas. No se recomienda tomar té o café en seguida después de comer.

Existen vitaminas hidrosolubles (que se disuelven en agua) como las del complejo vitamínico B, y la vitamina C, y otras liposolubles (que se disuelven en lípidos) como la vitamina A, la D, la E y la K.

La vitamina A (retinol o antixeroftálmica) esencial para la piel los dientes y la visión, la encontramos en la manteca, la leche, las zanahorias, el tomate, la yema de huevo, y las espinacas.

La vitamina B, está formada por 12 sustancias y es imprescindible para el sistema nervioso. La hallamos en el hígado, las espinacas, las coles y la yema de huevo.

La vitamina C (antiescorbútica) se encuentra en frutas, sobre todo en cítricos, y verduras. La carencia de esta vitamina origina una enfermedad llamada escorbuto, que produce hemorragias, hinchazón de encías, y en casos extremos paro cardíaco.

La vitamina D (calciferol o antirraquítica) es fundamental para la regulación del fósforo y el calcio en la sangre. La falta de calcio ocasiona el raquitismo. La encontramos en los huevos, la leche, los aceites de hígado, y en las grasas animales.

La vitamina E (tocoferol) abunda en todos los aceites,. Es importante para evitar la esterilidad. También interviene en la formación de músculos y glóbulos rojos.

La vitamina K (antihemorrágica), tiene importancia en la coagulación sanguínea, y la encontramos en verduras de hojas verdes, cereales kiwi, bananas, carne, leche, huevos, soya, aceite de oliva y perejil.