Concepto de abigarrado

La palabra abigarrado pareciera haberse originado en el latín “bicerra” término compuesto por “bi” = “dos” y “cirrus”, con el significado de “copo hecho de lana”, en alusión a las prendas vulgares, de lana áspera, mal combinadas en dos colores, que los miembros de las tribus célticas de Aquitania, los Biguerri, acostumbraban a usar. Del latín pasó al francés como “bigarré” y luego al español.

Es así como abigarrado pasó a ser un sinónimo de colores extravagantes, heterogéneos, dispuestos en una mala combinación, y por extensión, al conjunto de cosas que están dispuestas de modo desordenado, impreciso o inconexo.

Concepto de abigarrado

Ejemplos de uso: “El cuadro tiene colores abigarrados, y aunque pertenece a un famoso pintor, no me parece estéticamente bonito”, “Tu vestido tiene tonos abigarrados, no sé si es lindo, pero seguro no pasarás desapercibida”, “Si te maquillas de modo tan abigarrado, solo lograrás que te critiquen, ya que pareces un payaso”, “La casa de mi prima tiene tantos muebles abigarrados que semeja más chica de lo que realmente es” o “La alianza de partidos políticos combina ideologías tan abigarradas que no podrán ponerse jamás de acuerdo”.

Es un concepto peyorativo y altamente subjetivo, ya que si bien en ciertos casos hay cánones estéticos que permiten calificar objetivamente lo abigarrado de lo que no lo es, hay otros, en que dependerá de los gustos del observador, y también de la moda.

El sociólogo y político boliviano, René Zavaleta Mercado, nacido en Oruro en 1935 y fallecido en México en 1984, llamó “sociedad abigarrada” a aquella donde las diferentes culturas dentro de una sociedad, se encuentran yuxtapuestas en distintos niveles de poder. Esta característica de abigarrada es más frecuente para René Zavaleta Mercado en las sociedades precapitalistas que en las capitalistas, donde se tiende a la homogeneización.