Concepto de aborrecer

Aborrecer es un verbo cuyo origen podemos hallarlo en el latín “abhorrescere”, vocablo integrado por el prefijo de separación “ob” y “horrere” que puede traducirse como “sentir horror”.

Aborrecer de acuerdo a su etimología significa entonces, alejarse o separarse de lo que nos causa horror. Quien aborrece puede optar solo con alejarse del objeto o sujeto aborrecido, o realizar actos en su contra de gravedad variable. Aborrecer es lo contrario de amar y venerar.

Es un sentimiento negativo de odio, repulsión o rechazo hacia algo o alguien, motivado por razones objetivas o subjetivas: “Aborrezco las guerras pues causan mucho dolor y destrucción”, “Aborrezco las mentiras”, “Aborrecer a las personas por su raza, nacionalidad, ideas o religión, es una discriminación inaceptable y repudiable legal y moralmente”. Cuando, como en este último caso, lo aborrecido es injustamente discriminado, puede originar consecuencias muy desagradables.

Concepto de aborrecer

Muchas veces usamos aborrecer solo como rechazo hacia algo no deseado o querido, porque nos resulta molesto o aburrido, exagerando el sentimiento, sin que tenga una valoración con carga tan negativa: “Aborrezco salir a bailar cuando hace mucho calor” o “Aborrezco ir a la escuela”.

En la Biblia aborrecer puede significar rechazo y repudio, lo que puede ser un pecado si alguien aborrece a Dios o a su prójimo; pero también puede tener el significado de tener un amor de menor magnitud, lo que es deseable si se trata de cualquier amor comparado al que debe sentirse por el Creador, como ocurre cuando leemos a Lucas 14:26, donde expresa que Jesús necesita que sus discípulos aborrezcan a sus padres, mujeres, hijos y hermanos y su propia vida; en el sentido que debe ser mayor el amor que sientan hacia Él, comparativamente, y no que desprecien su propia vida ni la de sus parientes.

En el reino animal, cuando las madres abandonan a sus pichones o crías, se dice que los aborreció, que equivale a abandonarlos a su suerte: “las palomas aborrecieron a sus pichones y ahora estoy tratando de alimentarnos y cuidarlos hasta que puedan volar”.