Concepto de abrigo

La palabra abrigo proviene etimológicamente del latín “apricus” que significaba “lugar donde el sol calienta”, extendiéndose luego su uso a todo aquello que genera calor, y permite resguardarse del frío, y también a todo lo que signifique reparo o guarida.

Los animales poseen gruesos cueros y/o pelos que los abrigan del frío; mientras que las personas, por su naturaleza desprotegida, debieron recurrir para abrigarse a pieles de animales, cueros, lana, con los que paulatinamente elaboraron distintas prendas de vestir para cubrirse el cuerpo (gorros, pullovers, camperas, medias, guantes, bufandas, etcétera) y ropas de cama (frazadas, colchas, mantas). Específicamente abrigo se denomina a la prenda que se coloca cubriendo el pecho, la espalda y que posee mangas (tapados, sobretodos, camperas). Quienes se ponen mucha ropa para protegerse del frío se dice que están abrigados.

Concepto de abrigo

Los indigentes, que sufren situación de calle, deben recurrir a elementos precarios para abrigarse, por carecer de ropas adecuadas y mantas. Para eso muchas veces usan diarios, cartones o trapos. Colocándose varias personas juntas logran también proporcionarse calor corporal y con ello, abrigarse.

Abrigo puede ser entendido también como refugio. Por ejemplo: “se ocultó dentro de la cueva, al abrigo del ataque de las fieras” o “la casa abandonada le sirvió de abrigo para protegerse de la tormenta que lo sorprendió en plena excursión” o “las tropas encontraron abrigo en los túneles, para resguardarse del ataque enemigo”. Con respecto a los navíos, cuando los sorprende una tempestad, el refugio que hallan en la costa, a resguardo de los vientos, se llama abrigo.

Con respecto a personas desamparadas, especialmente niños, el abrigo es una medida dispuesta judicialmente, que permite poner al niño bajo la guarda de personas o instituciones responsables de su cuidado, cuando dejarlo al cuidado de su familia pueda suponer riesgos graves para su persona.