Concepto de acequia

La palabra acequia reconoce su origen en el idioma árabe, derivado de sāqiyah, y se refiere a un sistema de irrigación de agua, realizado a través de un canal o zanja, sin contener obras de mampostería. Son útiles en zonas secas, para poder cultivarlas, desviando el agua de sus cauces naturales y llevándolas a donde se las requiera.

En la Antigua Roma, las servidumbres de acueducto permitían sacar agua de un fundo vecino, en caso de necesidad, mediante acequias o tubos, sin realizar construcciones con material, como sucede por ejemplo, en los acueductos.

Los árabes se especializaron en realizar acequias en la zona mediterránea y su uso es para regadío. El agua se obtiene de una fuente de agua, por ejemplo un río, que es derivada, mediante una presa, barrera o azud, hacia la zona donde se necesita su uso.

En Murcia, Valencia y Andalucía oriental los árabes destacaron en la realización de acequias.

En la zona andina americana también desde hace mucho tiempo se practicó este sistema de riego por acequias, por ejemplo entre los incas (que usaron también otras técnicas de cultivo más elaboradas, como sus famosas terrazas) el que fue continuado por los conquistadores. Monsefú es un distrito peruano que no tiene ríos y su sistema es de riego por acequias, que extraen el agua del río Reque, y se integra por la Acequia Grande y otras menores.

En países de América, como Perú los arroyos son llamados acequias.

Como contrapartida generan en el ambiente humedad y proliferación de mosquitos.