Concepto de adivinanza

El vocablo adivinanza proviene del latín “ad divinum”, que sería el don divino de develar un misterio. Los adivinos eran sacerdotes antiguos que predecían el futuro. Es famoso por ejemplo, el Oráculo de Delfos.

Adivinanza es sinónimo de acertijo que deriva de acertar, de dar con la respuesta correcta al enigma planteado. Sin embargo, más precisamente, se diferencian porque la adivinanza en general se escribe en verso generalmente con rima, consonante o asonante, donde se exponen las pistas; y los acertijos, por el contrario, adoptan la forma de prosa.

Hay ciertas adivinanzas que van dando en cada estrofa una aproximación a la respuesta (como la que se muestra en la imagen) o a veces se da una sola pista; en otras situaciones hay que ir uniendo palabras dadas en las rimas ,para llegar al acierto, por ejemplo: Pérez anda, Gil camina, es burro el que no adivina. En este caso hay que unir simplemente Pérez con Gil para descubrir la palabra perejil.

Se habla también de adivinanza como acierto casual, y no por conocer la respuesta. Es muy común que cuando se dan múltiples opciones entre las cuales está la respuesta correcta y no se la sepa con certeza, se tiente a la suerte para adivinarla. Así se dice por ejemplo, “no sabía la respuesta, pero la adivinó”.

Son utilizadas muchas veces como entretenimiento, especialmente para los niños, y como estrategia de enseñanza para desarrollar la creatividad y como disparador del proceso de aprendizaje a modo de captar la atención. Son elaboradas en forma anónima y se transmiten popularmente, en forma oral o escrita.