Concepto de admiración

Del latín “admirari” y a su vez palabra tomada del griego, admiración significa sorprenderse con algo o alguien que impacta a los sentidos y/o al intelecto, por sus rasgos sobresalientes.

La partícula “ad” se refiere a direccionar la mirada hacia lo que nos maravilla, hacia lo que consideramos digno y superior. Por ejemplo “El discurso simple y apasionado del veterano de guerra causó admiración en los presentes”, “el niño es tan precoz que causa admiración en sus maestros”.

Lo que admiramos sale de lo común, es diferente y positivo. Las causas de admiración dependen de la sensibilidad de cada uno: alguien puede sentir admiración ante un paisaje y a otro puede resultarle algo totalmente normal.

En el amor, prima la admiración hacia el ser amado, pues lo elegimos por ser para nosotros, único y diferente a todos los otros seres que existen.

La admiración para los filósofos griegos, es la base y origen de la Filosofía, pues el sorprenderse induce a pensar en respuestas ante lo que se desconoce y no se ajusta a lo previsible o dado por cierto, y entonces el observador se obliga a visualizar el objeto a conocer desde otro ángulo o punto de vista. Es una actividad exclusivamente humana, que impulsa buscar razones para aquello que nos desconcierta.

Gramaticalmente los signos de admiración o exclamación, se usan para destacar alguna palabra o frase dándole énfasis, denotar sorpresa, una fuerte emoción, o para dar una orden. Por ejemplo: “¡Qué hermoso espectáculo!, ¡Jamás vi nada igual!, ¡Cómo te quiero!, o “¡Esfuérzate más!, respectivamente.