Concepto de adversidad

Las adversidades que nos presenta la vida son muchas, y todos las hemos padecido y superado de mejor o peor manera. Todos sabemos que con esta palabra nos referimos a las contrariedades y escollos que encontramos en el camino de nuestra existencia, pero en esta oportunidad vamos a tratar de encontrar para ella una definición lo más precisa posible, para lo cual es bueno recurrir a su origen etimológico. La palabra latina “adversitas” que es de la que se derivó, está integrada por el prefijo “ad” en el sentido de “hacia”, “versus” con el significado de volver o girar, más el sufijo de cualidad “dad”. Lo adverso es entonces, el otro lado de lo bueno, la parte negativa de algo, lo desfavorable o desafortunado.

Concepto de adversidad

Nadie está exento de sufrir adversidades. Si bien la Biblia nos dice en Proverbios 12:21
que los justos no padecerán adversidades, esto no quiere decir que no nos pasará nada malo si obramos bien, sino que debemos aceptar las dificultades como parte del plan divino.

Consideremos o no que las adversidades están planeadas con un fin supremo, no todos pueden atravesar los momentos difíciles de la misma manera o salir de ellos íntegros y victoriosos. La capacidad de superar las adversidades y salir fortalecidos, se denomina resiliencia, y está presente en unos pocos privilegiados.

Como ejemplos de adversidades podemos citar: sufrir una enfermedad grave, perder el empleo, sufrir la muerte o el alejamiento de un ser querido, padecer una catástrofe natural, vivir en un mundo en crisis o en guerra, etcétera. La gravedad de la situación adversa es subjetiva, para alguien salir mal en un examen o ser despedido del trabajo es vivido como una verdadera tragedia, mientras que para otros es una contrariedad pero lo toman como un desafío para intentarlo de nuevo o buscar otro camino donde les vaya mejor.