Concepto de afecto

La palabra afecto tiene su origen en el latín “affectus”, y designa la inclinación del ánimo hacia algo o alguien. Es un direccionamiento hacia el objeto afectivo, que constituye el motivo de su nacimiento. Puede sentirse afecto por alguna persona, de nuestro conocimiento o amistad, por un trabajo, por un animalito o por alguna cosa. Psicológicamente es una pasión del ánimo que en muchos casos se identifica con el cariño o el amor, pero sin connotaciones sexuales; más bien se identifica con la simpatía y el cariño, siendo de intensidad moderada; y se expresa entre seres vivientes mediante besos, abrazos, caricias o palabras.

Condiciona los impulsos y reacciones, y se acompaña de sentimientos placenteros o dolorosos.

Para el psicoanálisis una pasión es un afecto primario, descargado en forma cuantiosa, que si le causa displacer al individuo, “lo afecta” y entonces debe ser controlado o atemperado por un proceso mental, que da lugar al llamado afecto secundario, y en este caso, se configura un sentimiento.

Ninguna persona puede vivir sin afectos, y son absolutamente necesarios en todas las etapas de la vida, surgiendo en la mayoría de los casos de la interacción social, y constituyendo un requisito ineludible de la colaboración entre los individuos del grupo hacia el progreso de la especie.

También cuando alguien es seguidor de una tendencia o ideología, se habla de afecto, o cuando está comprometido en una función o servicio.

En Medicina se utiliza para designar a alguien que padece una enfermedad o afección.

En Economía las cosas que sufren gravámenes se dice que están afectadas a los mismos.