Concepto de ajeno

La palabra ajeno procede del latín “alienus” integrada por “alius” en el sentido de otro, más el sufijo de relación “nus”.

Lo ajeno es lo contrario de lo propio, todo aquello que no es nuestro ya sea porque no nos pertenece por derecho o porque no lo sentimos de nuestra propiedad o parte de nuestro ser o vivencias.

Para el Derecho, lo ajeno es lo que reconoce en otro la propiedad de algo, pues ese otro posee con respecto al objeto un título válido de adquisición de su dominio. En las cosas muebles las leyes reconocen la propiedad en quien las posee salvo que el reclamante pruebe que esa cosa es suya, por ejemplo presentando un recibo de compra. En los inmuebles y en los muebles registrables la propiedad es reconocida por estar inscripta en un registro. Si nos apoderamos de los bienes materiales que son ajenos estaremos cometiendo un delito. De robo, si lo hicimos con violencia, o de hurto en caso contrario.

Sn embargo, no siempre que tenemos en nuestro poder cosas ajenas estamos cometiendo un delito, ya que pueden estar con nosotros por decision de su dueño, que nos las ha prestado, alquilado o encomendado a nuestro cuidado.

En el plano afectivo, puede haber ideas, sentimientos o deseos que no forman parte de nuestro ser y por lo tanto los sentimos ajenos: “Me son ajenas las ideas sobre el comunismo, tengo muy arraigado el capitalismo y no podría integrar una sociedad no consumista”, “La cultura oriental me resulta ajena”, “Las opiniones ajenas no me importan”, o “El odio es un sentimiento ajeno a mi carácter, no podría sentirlo por nadie, a lo sumo me enojo”.

El economista, sociólogo y filósofo Karl Marx, consideraba que los obreros en la época posterior a la Revolución Industrial, se sentían ajenos al trabajo que desempeñaban en las fábricas, donde usaban herramientas de otros y elaboraban productos para otros, siendo suya solamente su fuerza laboral, que vendían a su patrón.

En la sociedad, alguien es ajeno cuando no pertenece a un determinado grupo: “Este niño es ajeno, no es de nuestra familia” o “Este jugador es ajeno al equipo, vino en préstamo por unos días”.

Cuando los problemas ajenos nos interesan y preocupan se dice que tenemos empatía.