Concepto de altivo

La calificación de altivo le corresponde a algo o a alguien que se encuentra en una posición elevada. El origen etimológico puede encontrarse en el adjetivo latino “altivus” derivado de “altus” con el significado de “alto”. Sin embargo la altivez no hace referencia a la altura física sino a la del ego, siendo designado como altivo aquél que es arrogante, confiado en sí mismo, y mira a los demás desde una posición de privilegio real, o sentida como tal desde su subjetividad. En las cosas es sinónimo de orgullo y confianza.

Concepto de altivez

Ejemplos aplicados a las cosas: “La altiva nación se erigió entre sus ruinas, para resurgir renovada” o “La bandera flameó altiva alentando al ejército a la lucha”.

En las personas, ser altivas es un disvalor, ya que se trata de sentirse más importantes que sus congéneres, a quienes el altivo observa con desprecio y menoscabo. El altivo es soberbio y se siente más lindo, más inteligente, más generoso, más fuerte o en general con mayores aptitudes que el resto de los mortales. Ejemplos: “El hombre, altivo y desafiante, parecía orgulloso de haber quebrantado las leyes, y con mirada burlona observó al juez que decidía sobre su condena”, “El niño es muy altivo, se siente muy inteligente y trata a sus compañeros con desprecio sin tomar en cuenta sus opiniones” o “El gobernante es tan altivo que no escucha el clamor de su pueblo dolorido”.

En la tradición judeocristiana la altivez es un vicio que inició el diablo o Satanás al querer equipararse a Dios y luego se extendió en el alma de muchos seres humanos, siendo una actitud que Dios desprecia, ya que reclama que lo que domine la vida de los cristianos sea la humildad.