Concepto de amor

Si bien se asocia el amor al amor de pareja, hay muchas clases de amor: el amor paternal, filial, fraternal, a Dios, a la Patria o nuestras mascotas. Definir el amor no es tarea fácil como difícil es encontrar las palabras que expliquen un sentimiento sin confundirlo con otro, y ello sucede habitualmente en la práctica.

Cuántas veces hemos escuchado, no sé si estoy enamorado, o simplemente me gusta, o es una pasión; por eso trataremos de definir primero el amor en general, para luego tratar el amor de pareja.

Hay varios autores que definieron el amor: el filósofo alemán Gottfried Wilhelm von Leibniz, nos da un concepto a nuestro criterio muy acertado: “amar es hallar tu felicidad en la felicidad de la persona amada”. Es por cierto en todos los casos un sentimiento puro y desinteresado, que se expresa con miradas, palabras o gestos, y a veces, como en el caso del amor paternal, poniendo límites razonables, en vistas a la perfección del ser humano en formación.

Desde la psicología, Lacan distinguió dos clases de amor: Uno es el amor del niño hasta los cinco años, llamado amor posesivo, que no genera más que vacío, por ser un amor egoísta. Esto es normal en los niños pequeños, pero es un amor enfermizo en la edad adulta, pues se quiere a alguien en la medida en que se lo tiene para sí. Otra forma de amor pero positiva, es el amor evanescente, donde se ama aún cuando el ser querido no esté junto a uno, aceptando que el otro es libre de elegir. El amor posesivo no sólo se da en las parejas, sino entre padres e hijos, cuando se les niega a los hijos tener amigos o pareja, para no compartir su amor.

Amar a una pareja es también buscar su felicidad, contentarnos con sus logros, acompañarlo en sus fracasos, admirarlo, aún en sus defectos, sin tratar de corregirlos, sino aceptándolo tal cual es. Si sus defectos nos resultan intolerables, no tratemos de cambiarlo, simplemente no lo amamos. Del ser amado nos debe gustar todo, así tal cual es, con sus defectos y virtudes. Si queremos cambiarlo, no es a él a quien amamos, sino al modelo que queremos construir en él.

Se conoce como amor platónico un amor puro, sin contacto físico, sino solo espiritual.