Concepto de amortización

Con origen etimológico en el latín tardío (proviene del verbo “admortizare”, compuesta por “ad” con el significa de “hacia” y “mortis” = muerte) la palabra amortización puede definirse como la acción y el efecto de amortizar, usado frecuentemente en Economía, para designar la cantidad que se emplea en la aplicación compensatoria por la pérdida que sufre un bien duradero a lo largo de su vida útil, ocasionada por el paso del tiempo, o sea al desgaste propio del uso y de la acción temporal.

Esto es lo que en Contabilidad se denomina amortización de activos, y consiste en dividir el gasto que se producirá en el futuro, en varios ejercicios fiscales, por la necesidad de renovar máquinas y/o mobiliario, porque se prevé que los que están en uso se irán depreciando, perdiendo valor, y habrá que repararlos o cambiarlos en algún momento, y entonces no incide todo junto el gasto en el estado de resultado de un solo período fiscal, además de que si no reflejara la pérdida de valor que van sufriendo los bienes anualmente, sería ficticio el valor de los mismos, representado por lo desembolsado en su adquisición.

También se usa el término amortización aplicado a una deuda, cuando vamos reduciendo el importe de la misma, a través de pagos parciales. Si contraemos un préstamo de dinero al que se aplican intereses, pagadero en cuotas en las que se van abonando parte de intereses y parte de capital, cada vez que reducimos capital a través de la cancelación de cuotas, decimos que se amortiza el capital o la deuda.