Concepto de antipatía

La antipatía es un sentimiento instintivo que nos mueve a rechazar a ciertas personas, animales o cosas que nos resultan desagradables, a veces sin saber por qué.

Su etimología nos remonta al griego, de donde pasó al latín como “antipathos” palabra compuesta por “anthi” = contra; y pathos = sentimiento. Por lo tanto se trata de sensaciones molestas, desagradables, y por lo tanto negativas. Pueden originarse en el aspecto físico del objeto o sujeto que la causa, o en sus conductas. Sentir antipatía es instintivo y por eso podemos observarlo también en los animales considerados superiores: “mi gato siente antipatía por su nuevo alimento, lo huele y se va sin comerlo”; otros casos de lo que nos puede resultar antipático: “la lluvia continua me está resultando antipática”; “la nueva reina es muy bonita, pero sumamente antipática, no sonríe jamás”, “tus ideas xenófobas me resultan sumamente antipáticas”.

En general suele decirse que una persona es antipática cuando no tiene gestos de cortesía, es demasiado seria, poco comunicativa, y cuando se expresa lo hace en forma agresiva. Así como las personas simpáticas tienen muchos amigos, dotes de liderazgo y gran aceptación social, quienes provocan antipatía, en general están solos o rodeados solamente de pocos íntimos.

De todos modos, no debe generalizarse, pues es muy subjetivo. Lo que para algunos resulta simpático para otros puede resultar antipático y viceversa. Muchas veces creemos sentir antipatía hacia algo o alguien solo por desconocimiento. Las personas introvertidas suelen parecernos antipáticas, pero es solo que les cuesta mostrarse como realmente son, una vez que las logramos conocer, pueden ser sumamente simpáticas; y otras muy extrovertidas que causan simpatía en una primera impresión, pueden resultarnos luego antipáticas si descubrimos que son falsas o mentirosas.