Concepto de Areópago

Etimológicamente la palabra Areópago es griega. Proviene de “areios” cuyo significado es “monte, colina o pagus de Ares”, siendo Ares el Dios de la guerra para los griegos (Marte para los romanos) de espíritu violento.

Fue el Areópago, en la Antigua Atenas, su Tribunal Superior, que funcionó al oeste de la acrópolis ateniense. Al principio, sus miembros, los eupátridas o nobles eran dependientes del monarca, pero luego cuando la aristocracia pudo alcanzar el poder alrededor del año 950 antes de la era cristiana, lo constituyeron jueces vitalicios, consejeros, cuyo número era el de treinta y uno, y lo integraban los arcontes, nobles que ejercían el poder por un año, y que luego pasaban a desempeñarse en este consejo cuando concluían su mandato. Los asuntos de su competencia eran de índole criminal, de control de la actividad de los magistrados y de interpretación legal y control de su cumplimiento.

Las reformas de Solón con la creación de un consejo de 400 miembros con amplios poderes, constituido por las tres clases de mayor capacidad contributiva, restaron poderes al Areópago que se convirtió en guardián de leyes y costumbres. Con Clístenes 570- 507 a. C) perdieron aún más influencia, pues al intentarse establecer la igualdad ciudadana a través de un sistema democrático, sus funciones se redujeron a tratar causas criminales. A partir del año 487 antes de Cristo los miembros del Areópago fueron seleccionados por sorteo. El poder efectivo quedó en manos de la Asamblea Popular.

Actualmente se ha extendido el concepto para denominar así a las reuniones de personas muy versadas en temas determinados, y por ello se habla de areópagos médicos, literarios, artísticos, etcétera.