Concepto de arquitecto

Proveniente en su etimología del vocablo latino “architectus”, que a su vez lo tomó del griego, la palabra está conformada por “archos” cuyo significado es jefe o principal y “tecton” que se traduce como obra, pudiendo entonces definir al arquitecto como aquel que posee el conocimiento suficiente en materia de construcción que le permite dirigir una obra de este tipo. Es a la vez un arte y una ciencia, y una actividad teórica-práctica.

Desde que el hombre en la Prehistoria se dedicó a construir edificios con fines de abrigo, defensa, y como lugar de culto, podemos hablar de la existencia de arquitectos, profesión que fue adaptándose a los cambios de gustos, tendencias y evolución de los materiales y técnicas a emplear, adaptándose a los distintos estilos según la época. Por ejemplo, el estilo gótico (desarrollado entre los siglos XII y XVI, introdujo ciertos elementos característicos, como el arco apuntado y pesadas bóvedas, siendo típico de las construcciones religiosas) o el barroco (siglos XVII y XVIII, con líneas curvas y espiraladas y figuras complejas) o el neoclásico de los siglos XVIII y XIX.

Actualmente, un arquitecto es aquel profesional universitario, carrera que dura entre cinco o seis años según los planes de estudio de los diversos países, que realiza los planos de la construcción, interpretando los deseos del cliente o las necesidades que deben satisfacerse, y luego dirige su ejecución, siendo el responsable. Se requiere tener buen gusto, conocimiento de los materiales a emplear, proporciones, cálculos, geometría y diseño. El arquitecto celebra con su cliente un contrato de locación de obra, que le permite cobrar recién cuando su trabajo está concluido.