Concepto de asertividad

Asertivo, deriva en su etimología del vocablo latino “assertus” con el significado de expresar ideas en forma certera sin herir a los demás, no renunciando a lo que legítimamente considera defendible pero evitando las agresiones y las ofensas.

El asertivo toma una postura ante la vida, y la defiende, con argumentos, con serenidad, y mediante el diálogo, no aceptando imposiciones, poniendo límites a quienes pretenden menoscabar sus derechos, y variando solo sus ideas cuando se convence de sus errores. Saben cual es el momento y el lugar adecuado para ejercer su defensa, para no incomodar a su interlocutor, pero dejando siempre en claro que nadie decide sobre su vida.

El mensaje que transmiten es transparente, entendible, creíble, sincero, sin ambigüedades ni ironías. Intentan llegar a acuerdos, negociar. Saben pedir sin abusar, negarse cuando sienten que lo peticionado es excesivo, o establecer límites cuando se sienten avasallados.

Para lograr esta conducta es necesario tener una alta autoestima, con confianza en sí mismo y respeto por los demás.
Es un estilo de personalidad, virtuoso, difícil de hallar, pero que puede ser objeto de educación, formando un hábito (o sea, practicándolo) mediante el uso de técnicas, para aquellos que les cuesta hacer valer sus derechos de este modo; ya sea porque lo hacen agresivamente, sin tener en cuenta el sufrimiento que causan con su reacción; o porque se someten a los caprichos ajenos, resignando a sus opiniones o atribuciones.

Lograr la asertividad sería lo deseable en la comunicación humana en pos del respeto y de la vida en democracia.