Concepto de augusto

Augusto es actualmente un nombre masculino que proviene del latín “augustus” con el significado de ser consagrado por los augures, sacerdotes romanos paganos que observando el vuelo de las aves, su apetito, sus gritos, y otras señales de la naturaleza, realizaban vaticinios. Por ser digno de esa consagración quien era augusto era venerado; y en esa época no era un nombre personal, sino un título honorífico, de aquel que es consagrado, título que recibió el primer emperador romano Cayo Julio César Octavio, de manos del Senado. Durante su mandato que se extendió desde el 27 a. C hasta su muerte ocurrida en el año 14 a. C, el imperio gozó de un gran esplendor, con el florecimiento de la arquitectura, las artes y las letras, por lo que se conoce a su época como el siglo de Augusto. En su honor, el octavo mes del año mereció el nombre de agosto.

Todos los emperadores de Roma recibieron a partir de él, esa denominación. Cuando en el Bajo Imperio el emperador Diocleciano (Cayo Aurelio Valerio Diocleciano Augusto) que gobernó desde el año 284 al 305, creó el sistema de tetrarquías para evitar injusticias y luchas en la sucesión al trono, dividió las funciones de gobierno en dos augustos, que desempeñaban el poder y dos césares que asumirían el poder como augustos, cuando éstos cumplieran el término de su mandato.

Hoy usamos el adjetivo augusto para calificar a lo que es objeto de respeto y veneración, por ejemplo: “su augusta figura se recortó en la puerta”. Como sustantivo común es quien acompaña al clown, en las representaciones circenses, como su payaso, formando pareja.