Concepto de aversión

La palabra aversión, proviene en su etimología del latín “aversionis” que significa apartarse de algo o de alguien. Quien siente aversión, manifiesta sentimientos de repugnancia hacia el objeto que se lo provoca, no pudiendo hallar una explicación racional a tal conducta. Cuando este sentimiento se torna obsesivo, se convierte en una fobia. Los objetos de aversión pueden ser variados: un color, el ascensor, algún sonido, ciertos animales o insectos, algunos alimentos, la suciedad, el sexo, algún tipo de tarea, ciertas personas en particular hacia las que inexplicablemente se siente rechazo, etcétera. Las terapias psicológicas ayudan a encontrar el origen de estas aversiones.

En Psiquiatría o Psicología las terapias de aversión intentan que el paciente no realice determinadas conductas. En general se aplica a pacientes alcohólicos o drogodependientes, y para ello, se les presenta un estímulo que se asocia a tales acciones negativas, pero de modo desagradable, por ejemplo cambiando el olor o sabor de la sustancia por otro indeseable, para que cuando quiera consumirlos recuerde la incómoda situación, de manera asociativa, y sienta aversión hacia ella.

La aversión al riesgo es la actitud que presentan aquellas personas que prefieren realizar negocios o inversiones seguras pero con poca ganancia, que asumir riesgos y eventualmente obtener mayores beneficios. Esta aversión al riesgo aumenta en épocas de crisis, por lo cual, la situación tiende a profundizarse, ya que la gente ante la desconfianza que siente hacia los mercados, opta por retraer sus gastos, los inversores esperan mejores condiciones y las operaciones de bolsa sufren una fuerte caída.