Concepto de bautismo

Del griego “baptizein”, pasó al latín como “baptizare” para llegar al español como bautismo, y su significado es “sumergir”. Es una práctica religiosa de iniciación que consiste en sumergir en agua el cuerpo de quien se inicia en un culto con el fin de purificarlo. Entre los griegos se usaba el bautismo para teñir telas, transformando las blancas en otras de color, religiosamente el bautizado cambia su identidad, para formar una alianza con lo divino, naciendo a la vida espiritual, siendo la puerta por la que el creyente penetra a la vida religiosa. Entre los judíos los paganos eran bautizados para convertirlos al judaísmo y se sumergían para ello en agua. También realizaban lavamientos, mojando ciertas cosas, como las camas para bendecirlas.

Concepto de bautismo

En la mayoría de las religiones cristianas el bautismo es uno de los sacramentos, y debe hacerse con agua bendita o bendecida.

La primera manera de hacerlo fue por inmersión lo que aún siguen practicando algunas iglesias protestantes y los Testigos de Jehová.

Entre los católicos, el bautismo es el primero de los siete sacramentos, y las autoridades de la iglesia que pueden administrarlo son el obispo, el diácono y el presbítero, realizándose por aspersión y no por inmersión. Si bien lo más usual es el bautismo de niños, nada obsta a que un adulto sea bautizado si quiere abrazar el cristianismo. Se necesita contar con un padrino o una madrina o ambos, que deben tener al menos 16 años y ser católicos. El bautizado es liberado a través del bautismo del pecado original. Fue un mandato de Jesús para lograr la salvación de las almas, y Él también recibió el bautismo en el río Jordán, lo que fue realizado por Juan el Bautista.

Como el bautismo es la primera de las experiencias religiosas del cristiano, suele usarse por extensión la palabra bautismo para quienes realizan una actividad por primera vez, por ejemplo, el “bautismo de fuego”, es una expresión metafórica que alude a la primera vez que alguien participa de una lucha armada.