Concepto de bonos

La palabra bono proviene del latín “bonus” y se traduce como bueno, aplicándose en la Edad Media a la mejora en las condiciones de vida de los vasallos, y en España a mejorar las condiciones agrícolas mediante el abono de los campos.

Actualmente se designan como bonos a los créditos que se obtienen por ejemplo cuando se juega virtualmente, o también se llaman así los papeles que se emiten como constancia para peticionar algún servicio, en forma de vale, como aquellos canjeables por comida en planes de solidaridad social, o como los bonos que dan las obras sociales a sus afiliados para acceder a consultas médicas.

En el ámbito público los bonos son títulos emitidos por el Estado para financiar sus déficit, los que son entregados en concepto de promesas de pago de deudas, que podrán rescatarse luego de un tiempo (a veces por partes, llamado amortización, o todo junto al vencimiento) y por lo cual se entregará un cierto interés, llamado renta, que puede ser fijo o variable, y a pagar mensual o anualmente. Muchas veces el Estado los impone obligatoriamente. También las entidades privadas pueden emitir bonos para financiar sus deudas.

Estos bonos públicos o privados son pasibles de ser negociados en el mercado de valores, siendo en general al portador, y por lo tanto no es necesario conservarlos hasta que finaliza el plazo originalmente dado por el emisor. El valor a obtenerse de la venta de los mismos en el mercado bursátil va a depender de la situación económica del ente público o privado al que pertenezcan.