Concepto de bruja

La palabra bruja tiene un origen muy antiguo, prerromano, siendo su origen muy discutible. Algunos autores creen que deriva de “britxu” palabra celta que significa “magia”. El equivalente de bruja en latín es “maleficae”.

Sin estar esto comprobado, lo cierto es que las brujas han sido asociadas con pociones mágicas, amuletos, pactos diabólicos; y quienes fueron así calificadas fueron perseguidas y duramente castigadas, especialmente en la Edad Media cristiana y en los comienzos de la modernidad en las llamadas “cazas de brujas”.

Concepto de bruja

Se las ha retratado como mujeres de rostros muy feos, narices muy largas, que acompañadas de su gato negro, recorrían la ciudad haciendo fechorías montadas en sus escobas que tenían la aptitud de volar. Obviamente, esto fue producto de la imaginación popular, pero la brujería al igual que la hechicería con la que tiene fuertes contactos, ha sido y es una práctica para tratar de resolver problemas de la vida cotidiana (mal de amores, peleas, problemas laborales o de salud) recurriendo a soluciones sobre naturales como hechizos o conjuros o a ciertas preparaciones o pócimas de dudosa composición. También se hallan asociadas a la adivinación del futuro, el que observan en sus “bolas de cristal”. En muchos cuentos para niños, las brujas cubren el rol de las anti heroínas.

En el lenguaje coloquial a toda mujer fea y mala se la califica como bruja: "tu vecina es una bruja detestable, siempre está de mal humor y no saluda a nadie".

Si bien lo más conocido son las brujas, los brujos también han existido y existen, aunqe la persecución europea medieval fue contra las mujeres “brujas”. En las tribus, los brujos o chamanes, conocedores de las hierbas medicinales han gozado y aún lo conservan en estas sociedades primitivas, de gran prestigio social.