Concepto de Buena voluntad

La voluntad alude la intención con que se realizan las acciones, que en este caso está orientada al bien. Todo acto voluntario es conciente y de libre elección, pero puede esconder un deseo o la determinación de hacer daño, o no ayudar, a sí mismo y/o a terceros, y entonces no se tratará de una buena voluntad, sino mala.

En el cristianismo la buena voluntad se refiere a la de Dios y sus buenas intenciones para con sus criaturas. Los hombres que aceptan llevar a cabo su plan e inclinan sus acciones hacia ello, son los que poseen buena voluntad.

Para el filósofo Immanuel Kant la buena voluntad está determinada por la intención de quien realiza los actos, independientemente de si el resultado es positivo o perjudicial.

Nuestra conciencia moral según Kant nos indica cuales son nuestros deberes, y si orientamos hacia ellos nuestras conductas, nuestra voluntad será buena. Si un acto bueno lo hacemos inclinados por la pasión o los intereses de cada uno, será una voluntad neutra. Será buena voluntad cuando responda categóricamente al cumplimiento de un deber. Lo categórico significa no estar sujeto a condiciones, Por ejemplo es buena voluntad imponerme: “Tengo que proteger al desvalido”, pero no los es la siguiente intención: “Tengo que proteger al desvalido, si quiero llegar al paraíso”, pues en este caso si bien la acción es buena, está condicionada por el fin personal y egoísta. Esto último no es ni mala ni buena voluntad.

Solamente quien obra con buena voluntad, dirigida por la razón práctica, y no por las emociones, podrá ser para Kant, feliz, que es sinónimo de poseer una vida digna.