Concepto de bullicio

La palabra bullicio es de origen latino y está integrada por el verbo bullir, del latín “bullire”, derivado de “bulla” en el sentido de “burbuja”, que denota efervescencia o agitación, como el caso del agua que hierve; más la terminación “icio” que indica relación.

El bullicio es una manifestación ruidosa que proviene de una reunión de personas que producen ruidos y hablan y ríen al unísono, aunque también contribuyen a aumentarlo del ulular de sirenas, los bocinazos, los instrumentos de música, etcétera, lo que hace que las grandes urbes padezcan de contaminación sonora.

Concepto de bullicio

Un ambiente bullicioso es alegre y apasionado, lo que puede resultar muy grato si se está compartiendo el momento festivo, pero que suele ser muy molesto si uno o más personas necesitan concentrarse y el lugar no es el oportuno para que el bullicio se manifieste, como un hospital, un Tribunal de Justicia o una escuela.

Puede también haber mucho bullicio en manifestaciones políticas, en debates, en partidos y competencias deportivas, etcétera.

Ejemplos: “Las calles bulliciosas de la gran ciudad impresionaron al hombre de campo acostumbrado a la mansedumbre de su tierra natal”, “No me gusta el bullicio, prefiero los lugares apacibles para ir de vacaciones”, “El Juez hizo desalojar la sala pues el bullicio era muy grande” o “Los niños bulliciosos ingresaron a la Biblioteca y debieron reprenderlos para que guarden silencio y compostura, ya que había muchas personas que necesitaban concentrarse en la lectura”.

También algunos animales pueden ocasionar bullicio, como los perros cuando ladran o los pájaros cuando cantan a coro.

Así como hay personas más bulliciosas que otras, que son extrovertidas, demostrativas, alegres y conversadoras; también entre los animales algunos son más tranquilos y otros se destacan por bulliciosos. Entre los perros en general, cuanto más pequeños más bullicio provocan.