Concepto de capilla

La palabra capilla, se originó en el latín “capella” que significa capa pequeña, y designaba el lugar donde se guardaba un trozo de la capa de San Martín de Tours (316-397) integrante de la Guardia Imperial romana, quien le dio a un mendigo la mitad de su capa para que se protegiera del frío, revelándosele a posteriori que ese desvalido era Cristo, con lo cual dejó el ejército y se bautizó, llegando a convertirse en obispo de Tours.

En la actualidad se reserva el término capilla, para nombrar a las iglesias católicas pequeñas, o a los lugares que se disponen dentro de las iglesias u otros edificios públicos, como por ejemplo cárceles, colegios, aeropuertos o sanatorios, con fines de oración, aunque pueden instalarse en lugares privados.

Concepto de capilla

La Capilla Sixtina (nombre dado por haber sido restaurada por la acción del Papa Sixto IV) es muy famosa por su arquitectura y las pinturas que alberga, como los frescos que plasmó en su cúpula, el pintor renacentista Miguel Ángel. Se encuentra en la ciudad del Vaticano, donde reside el Papa.

La capilla ardiente es un lugar permanentemente iluminado, antiguamente con velas, y en la actualidad con luz eléctrica, donde descansa un muerto, al que se rodea con esas luces, antes de ser cremado o sepultado. En general se usan en los velatorios de celebridades.

“Estar en capilla” es una expresión coloquial que designa momentos previos a que suceda un evento trágico, estresante o decisivo. Se aplica por ejemplo cuando los estudiantes se les da unos momentos para repasar antes de ser examinados, o al período previo de la ejecución de una sentencia de muerte o de que una pareja contraiga enlace.