Concepto de cartismo

El cartismo fue un movimiento obrero, nacido a partir de que en 1836 se fundara la Working Men’s Association, que derivó su denominación de un documento la “Carta del Pueblo”, escrito en un café de Londres el 7 de junio del año 1837, que contenía una serie de peticiones populares para que lograra una democracia representativa y moderada (sufragio directo, secreto y universal para los varones de más de 21 años, que se votara por circunscripciones, para distribuir los distritos electorales con mayor equidad, elecciones parlamentarias anuales con eliminación del requisito de ser propietarios, sueldo anual e inmunidad a los diputados) que un año más tarde era entregada en el Parlamento del Reino Unido, en medio de una crisis que afectaba a las industrias, y con el deseo de que los obreros llegaran al Parlamento para lograr leyes convenientes a su clase.

Concepto de cartismo

La Asociación de Trabajadores de Londres fue la que más apoyó al cartismo. Salvo las elecciones anuales parlamentarias el resto de los pedidos se lograron, pero bastante más tarde (fines del siglo XIX y comienzos del XX) que el tiempo que duró este movimiento revolucionario que eclosionó en tres oleadas: la de 1838, la de 1842, fecha en la que se organizó como verdadero partido de trabajadores, y la de 1848. Las leyes que lograron que se aprueben no fueron muy efectivas en la práctica, ya que por ejemplo la que ponía límites al trabajo infantil quedó en letra muerta. Otras leyes sí lograron éxito, como la de la jornada laboral reducida a diez horas.

Los mayores problemas que debieron afrontar fueron las diferencias internas que los dividió en moderados y radicales, el poco contacto con la clase media, las medidas gubernamentales represivas y la salida de la crisis que comenzó a hacerse visible a partir de la segunda mitad del siglo XIX. A partir de entonces, la lucha obrera por sus derechos quedó en manos de los sindicatos.

En Portugal también existió un movimiento cartista pero con similitud solo en el nombre con el anterior, ya que en este caso se trataba de grupos burgueses, comerciantes, liberales y conservadores que se oponían a las medidas económicas dispuestas por Miguel I, y el apoyo que dieron a la Constitución Portuguesa de 1826 conocida también como Carta Otorgada o Carta Constitucional (de ahí el cartismo) dada por Pedro IV, que mantuvo los principios del liberalismo.