Concepto de celebración

Del latín “celebratĭo” una celebración es una recordación de una fecha importante, positiva, que representa un valor social que merece ser exteriorizado a través de diversas expresiones que muestren su importancia. “Celebratio” a su vez proviene del adjetivo “celeber” usado para designar lo que resulta concurrido, frecuentado por muchos por sentirse aunados en un sentimiento, de allí que algo célebre es lo que merece ser compartido en el recuerdo. En la Antigua Roma las primeras celebraciones se asociaron al culto de sus dioses paganos y a las fiestas organizadas para complacer al pueblo o a sus héroes y victorias guerreras. Socialmente las celebraciones resultan unificadoras de grupos.

Concepto de celebración

Habitualmente las celebraciones son acompañadas de fiestas, agasajos, bailes, cánticos, etcétera, aunque en el caso de la expresión “celebrar estar vivos” significa recordar este hecho y disfrutar al máximo cada minuto, de la manera que a cada uno le cause placer, agradeciendo estar en este mundo con acciones nobles y sinceras. Cuando se recuerda algo triste, como el aniversario de una muerte o la pérdida de una batalla o guerra, hablamos de conmemoraciones y no de celebraciones. Por ejemplo: “Celebramos el nacimiento de la patria”, “Celebramos el cumpleaños de Juan” “Celebramos un casamiento”, “Celebramos haber triunfado en el campeonato deportivo”, “Celebramos que nuestra hija obtuvo un título universitario”, etcétera, pero conmemoramos un nuevo aniversario de la muerte de un prócer o de la asunción de un gobierno dictatorial.

Las celebraciones pueden ser privadas o públicas, cívicas o religiosas. Estas últimas son muy importantes para afianzar el vínculo de los fieles con Dios.