Concepto de celebridad

La palabra celebridad proviene en su etimología del latín “celebrĭtātis”, cualidad que detenta quien por su fama y renombre, que trasciende el ámbito de su esfera íntima, se convierte en alguien que recibe admiración y aplausos, teniendo seguidores que lo observan como alguien superior al resto de los humanos y lo idealizan. Ser famoso implica ser conocido por un amplio número de personas, ser célebre además, significa destacarse del resto, objetiva o subjetivamente, quedando ese ser humano en la memoria colectiva como digno de ser recordado mediante celebraciones. Los libros de Historia contienen muchas celebridades que dieron nacimiento a la patria o la defendieron. Otro tanto ocurre con los personajes bíblicos, inmortalizados como instrumentos de Dios para la concreción de sus planes terrenales.

Concepto de celebridad

Los motivos por los cuáles una persona se convierte en una celebridad son variados. En tiempos pasados, donde la guerra era vista como una actividad que glorificaba y dignificaba al ciudadano, los combatientes heroicos y valientes se transformaban en celebridades como ocurrió por ejemplo con Julio César, Napoleón, San Martín o Bolívar. En la actualidad ser una celebridad suele ser menos riesgoso, ya que la publicidad y el marketing convierte en celebridades a actores, actrices, deportistas, modelos, escritores, políticos, etcétera, destacando cualidades que en muchos casos son construcciones para “venderlos” como seres dotados de atributos especiales que despiertan interés público.

Es por ello que deben distinguirse a aquellos que se constituyen en celebridades por realizar acciones poco frecuentes que enaltecen los valores más puros del espíritu como las acciones altruistas de la madre Teresa de Calcuta o las del actual Papa Francisco, de simple creaciones marketineras, que duran el tiempo que los acompañan los medios masivos de comunicación que lucran con su éxito pasajero o fama temporal.