Concepto de cíclope

La palabra cíclope, del latín “cyclōpis” y a su vez del griego “Kýklops”, alude a los personajes de la mitología griega, de tamaño colosal, gigantesco, que se caracterizaban por poseer en medio de su frente, un solo ojo. De allí que “kyklos” significa círculo y “ops”, ojo, o más precisamente, vista.

Existieron dos generaciones de cíclopes: los de la primera, eran gigantes testarudos y violentos, grandes arquitectos, de allí que las construcciones griegas, del período micénico, que se hacían levantando paredes por encajes de bloques de forma irregular, que se sujetaban con piedras, se llamaban ciclópeas. Las piedras y bloques eran tan enormes, que se decía habían sido hechas por seres no humanos, atribuyéndose esta obra a los cíclopes.

Estos cíclopes de la primera generación, según el poeta Hesíodo, fueron engendrados por Urano (cielo) y Gea (tierra); y fueron Arges, Brontes y Estéropes, y sus descendientes, que luego de ser encerrados por su padre, pudieron vengarse de él al liberarse, castrándolo y derrocándolo. Vueltos a encerrar y liberados por el Dios Zeus, construyeron rayos que lo hacían invencible en la lucha. Perecieron en manos de Apolo.

A la segunda generación de cíclopes, pertenecen entre otros, Polifemo y Telemo. Fueron descubiertos en una lejana isla, en Sicilia, por Ulises u Odiseo. Eran unos pastores, malvados y antropófagos.

El poeta griego Eurípides, representante del género de la tragedia, escribió basándose en la lucha ente Odiseo y Polifemo, un drama satírico denominado “El cíclope”.

Todo lo que representa algo gigantesco, se dice que es ciclópeo, por ejemplo: “la tarea de aprender todas las lenguas usadas en el mundo, es ciclópea”.