Concepto de circo

La palabra circo, proviene en su etimología del latín “circus” y se refiere a una edificación con un espacio circular donde se desarrolla el espectáculo, constituido por gimnastas, malabaristas, equilibristas, payasos, etcétera. Por lo general, al ser itinerantes, se montan con carpas. Era común presentar en estos entretenimientos, animales amaestrados que hacían dificultosas pruebas. Actualmente, en defensa de los derechos del animal, sometidos a entrenamientos y condiciones de vida extremadamente duros, la legislación ha avanzado mucho en cuanto a la prohibición de ocupar animales en los espectáculos circenses.

Si bien era común el entrenamiento gimnástico, en la antigüedad, fue en Roma donde nació el circo como tal, para entretenimiento de las masas populares, igual que el teatro y el anfiteatro, donde se presentaban luchas de gladiadores.

La forma era oval y la arena se hallaba dividida por una “spina”, que separaba la arena en dos partes, decorada con estatuas, en derredor de la cual circulaban carros y caballos. Aún podemos apreciar el circo de Majencio (Roma) y el de Mérida.

Los juegos hípicos que allí se desarrollaban, donde se combinaban emoción y riesgo, hacían que fuera un espectáculo competitivo pero sin morbosidad, como sí acontecía en el anfiteatro. En el circo se hacían carreras de caballos, con apuestas del público, interviniendo dos, tres o cuatro animales, que recibían respectivamente los nombres de bigas, trigas o cuadrigas, o se mostraban jinetes que hacían acrobacias.

Eran una parte importante de su vida social, y un consuelo para el ocio de los pocos privilegiados. Juvenal criticó severamente esa afición del pueblo romano a lo que llamó “pan y circo”. Simbolizaban el poder de unos pocos, que deseaban calmar las tensiones de la plebe.