Concepto de clero

Tomada del griego, donde tenía el significado de “fragmento de material apto para servir de elemento o ficha en un sorteo” la palabra latina “clerus” pasó a designar durante el cristianismo las porciones de terreno asignadas a la iglesia y a sus autoridades, para luego designar directamente a quienes ocuparan cargos eclesiásticos.

El clero pasó desde entonces a designar al conjunto de los clérigos (sacerdotes y diáconos) de la iglesia católica apostólica ortodoxa y católica apostólica romana, que tienen por misión la administración del culto, la prédica religiosa y la enseñanza de la fe católica.

Concepto de clero

Se diferencian dentro del clero, el regular (el que vive alejando del mundo terrenal, siguiendo las “reglas” y dedicados a la religión) y el secular o diocesano (que comparte la sociedad humana con sus preceptos, administrando los sacramentos).

Durante el Antiguo Régimen, que precedió a la Revolución Francesa (1789) el alto clero (integrado por Arzobispos que estaban al frente de las diócesis más importantes; Obispos, encargados de controlar el cumplimiento de los preceptos religiosos; Cardenales, título honorífico concedido por el Papa e integran el colegio Cardenalicio; Abades, máxima autoridad de un monasterio con al menos doce monjes; y Canónigos, asesores del Obispo) constituía una clase privilegiada, al igual que la nobleza, y a diferencia del resto de la población (estado llano) que no era privilegiado. En esta sociedad estamental cada orden cumplía una función diferenciada. El clero rezaba para todos, pero al igual que la nobleza se valió de sus privilegios en detrimento de los necesitados, no cumpliendo sus objetivos originarios.

La Revolución Francesa trajo aparejados grandes cambios para el clero. La Asamblea proclamó en octubre de 1790 la “Constitución Civil del clero” donde las relaciones de Francia y el Papado se fracturaron. Sería el Estado el encargado de nombrar un obispo por diócesis y luego se le comunicaría la designación al Papa.

También hay clero en otras religiones cristianas, como entre los luteranos (clero secular) y anglicanos (secular y regular). En el judaísmo está integrado por los rabinos. Entre los musulmanes no existe clero, pues los imanes solo son quienes guían la oración.