Concepto de compasión

La palabra compasión proviene en su etimología del griego συμπάθεια que puede leerse como “sympathia” de donde pasó al latín como “cumpassio” vocablo compuesto, integrado por “cum” = “con” y por el verbo “patior” = “padecer”. La compasión es un sentimiento propio del hombre que importa solidarizarse con el dolor ajeno, comprenderlo y compartirlo, intentando aliviarlo. En esto último se diferencia de la empatía (la compasión la posee pero la trasciende) que implica ponerse en el lugar del otro para entender lo que le pasa y siente, pero sin ayudarlo material o espiritualmente. Por ejemplo: “Siento empatía con los niños de la calle, pero creo que no puedo hacer nada por ellos” y “El niño sintió compasión por el perrito abandonado y lo llevó a su casa para darle comida y abrigo”.

Concepto de compasión

La compasión es sinónimo de misericordia y establece una correlación entre un sentir el sufrimiento ajeno y una acción destinada a remediarlo. Ayudar a quien lo necesita nos hace más humanos, pero si nosotros somos quienes vamos a recibir esa ayuda debemos ser cuidadosos que quien nos las está ofreciendo sea desinteresado pues puede ser una forma engañosa de dominación. Por otro lado, también quien ayuda y siente compasión por el otro debe darse cuenta si se trata o no de una manipulación, pues puede suceder que quien aparezca como víctima no lo sea, e intente aprovecharse de nuestra credulidad. Ejemplos: “Juan me ayudó mucho cuando murió mi madre, pensé que lo hacía por compasión, pero ahora me reclama que le sea incondicional” y “mi vecina me mintió haciéndose la enferma para que yo le tuviera compasión y la ayudara con dinero y favores personales”, respectivamente.

La compasión está presente como necesidad y exigencia para los fieles de casi todas las religiones; siendo el propio Dios misericordioso y benevolente; y en la filosofía budista, se exige que se sienta compasión no solo por nuestros allegados sino por todos los seres vivos.

Con respecto a la diferencia con la lástima; en la compasión el compasivo se siente en un plano de igualdad con el que sufre; en cambio en la lástima se lo desestima y menosprecia.