Concepto de conde

La palabra conde nos remite en su etimología al término latino “comes”, “comitis” con el significado de compañero, que en la Roma del Bajo Imperio, y a partir del reinado de Constantino, designaba a quienes acompañaban al “dominus” o emperador; y que hacía referencia en la Europa feudal del medioevo a aquellos vasallos directos del rey, al igual que los duques y marqueses, aunque de rango inferior; que recibían tierras del monarca, que quedaban bajo su gobierno y administración, a cambio de acompañarlo en las batallas. El femenino de conde, es condesa.

Concepto de conde

Los condes, como todos los que integraban la nobleza del Antiguo Régimen europeo, pertenecían a un sector privilegiado de la sociedad, que eran dueños de tierras pero que no tributaban, o sea, estaban exentos de pagar impuestos. Los territorios bajo el gobierno de un conde se denominaban condados. Por ejemplo, el primo de Carlomagno, de nombre Guillermo, fue conde de Tolosa. El condado de Barcelona, origen de la actual Cataluña, se formó en el siglo IX, siendo Bera, el hijo de Guillermo conde de Tolosa, su primer conde, que lo fue también de Gerona y Besalú. A Bera le sucedió Rampón. En el año 1162 este condado se unió a la dinastía de Aragón.

A fines del siglo IX se creó el condado de Flandes, siendo su primer conde, Balduino I; el condado se fragmentó en el siglo XIX.

Más modernamente, podemos citar al conde de Buffon, escritor francés y naturalista que vivió entre los años 1707 y 1788. su foto ilustra este artículo.

En la literatura, el infante Don Juan Manuel (1282-1348) escribió “El conde Lucanor” con fines de dejar enseñanzas morales; el escritor Bram Stoker, de origen irlandés, hizo famoso a un conde imaginario, protagonista de su novela de vampiros “El conde Drácula” escrita en el año 1897. Otra novela cuyo protagonista tiene este título nobiliario es “El conde de Montecristo” de Alexandre Dumas (1844).