Concepto de confirmación

La confirmación, del latín “confirmationem” es la acción y el efecto del verbo confirmar, que se originó en el latín “confirmare”, vocablo integrado por el prefijo de unión “con” y “firmus” con el significado de “firme”.

La confirmación es una ratificación de un acto o decisión, para que éstos queden firmes y tengan plena validez y certeza.

La confirmación puede hacerse mediante decisiones voluntarias de una persona con autoridad suficiente, por ejemplo: “Mi jefe me confirmó en mi puesto de trabajo luego de mi período de prueba. Ya formo parte de la empresa de modo definitivo”, Mi padre me confirmó que se hará cargo de mi manutención mientras siga estudiando” o “El director de cine confirmó que el esperado estreno se producirá el año próximo”; o reuniendo pruebas para certificar una hipótesis: “Me confirmaron mi sospecha sobre la infidelidad de mi marido. Una amiga le tomó una fotografía junto a su amante”, “He confirmado mediante una prueba de laboratorio que estoy embarazada”

Concepto de confirmación

En la religión católica, la confirmación es uno de los siete sacramentos, que tiene por función completar y por ende “confirmar” a través del Espíritu Santo la acción bautismal, para ser un católico pleno. Es administrado por un obispo o un sacerdote por él designado, tras un período de preparación doctrinal, en una sencilla y formal ceremonia donde el que va a ser confirmado debe asistir acompañado de un padrino o madrina. El sacerdote extiende sus manos sobre el o los confirmados, con un gesto representativo del don del Espíritu Santo; y luego impone los óleos sagrados sobre cada confirmado, en su frente. El confirmado resulta así purificado, produciéndose y consagrándose en una comunión definitiva con Dios y la iglesia, a través del sello del Espíritu Santo. Otras iglesias cristianas también realizan la confirmación de sus fieles.