Concepto de consternación

El origen etimológico de consternación lo encontramos en el latín “consternationis”, designando la acción y el efecto del verbo “consternar” del latín “consternare” que a su vez se derivó del verbo “constemere” en el sentido de “acostar”, “tender” o “abatir”.

La consternación es un estado anímico negativo, caracterizado por la falta de voluntad, la impotencia y la incredulidad ante un hecho inesperado y que causa intenso dolor. La consternación supone aflicción, desolación, pesadumbre y angustia. La consternación desequilibra el aparato psíquico, lo conmueve y produce estrés.

Concepto de consternación

La consternación puede afectar a uno o algunos pocos individuos, o a grupos mucho más amplios, incluso al mundo en general.

Ejemplos: “El accidente automovilístico donde la víctima fatal fue un niño, provocó gran consternación entre los vecinos”, “El padre quedó consternado ante la noticia de la grave enfermedad de su hijo”, “La consternación de la mujer fue enorme al enterarse que había sido despedida de su empleo” o “Los anuncios del gobierno sobre la suba de impuestos provocó consternación entre los ciudadanos”.

La consternación es una mezcla de enfado, de repugnancia, de impotencia y de bronca, que puede manifestarse en gestos, como ojos muy abiertos, labios curvados, puños apretados; y también en acciones pues luego del primer período de abatimiento puede llegarse a experimentar deseos de obtener respuestas, lo que en ocasiones se acompaña de actos violentos. Ejemplos: “La consternación por el asesinato del niño, fue seguido por una reacción de la multitud que desbordó el control policial e intentó hacer justicia por mano propia, intentando asesinar a los responsables del aberrante hecho”.
Un caso que consternó al mundo en general y al fútbol en particular, fue la tragedia evitable del equipo brasileño Chapecoense que se dirigía en avión hacia Medellín para jugar contra el club Atlético Nacional de Colombia, la final de la copa Sudamericana, en el mes de noviembre de 2016.