Concepto de construcción social

La construcción social hace referencia a que los fenómenos sociales ocurren en el ámbito de una sociedad determinada y son aceptados como naturales a ella; pero sin embargo son producto de esa cultura, como invención de la misma, que lleva a quienes la integran a tener una mirada de la realidad similar a quienes comparten esa cultura que aparece como incuestionable, aunque éticamente no habría inconvenientes de que no fuera así. Tanto es así que esas interpretaciones de la realidad van cambiando y eso permite que las ideas, creencias y las instituciones que de ella se derivan puedan también ir modificándose.
El sociólogo francés, nacido en 1930, Pierre Bourdieu, basándose en el aporte de Durkheim, se preocupó de estudiar las estructuras sociales que se les imponen a los individuos desde fuera de sí mismos, debiendo analizarse en el actuar humano y en su pensamiento como éstos están condicionados por lo que la sociedad les enseña. Sin embargo reconoce que el actuar de las subjetividades de sus miembros hace que la sociedad pueda cambiar esas estructuras para crear otras nuevas, cuando entran en contradicción con nuevas ideas compartidas, igualmente condicionantes.

Concepto de construcción social

En 1966, el sociólogo austriaco Peter Berger y su colega alemán, Thomas Luckman escribieron “La construcción social de la realidad” donde afirman que el conocimiento, y hasta el sentido común, son producto de la interacción social, que crea significaciones compartidas que llegan a ser vistas como verdades objetivas y modelos a imitar, creando roles recíprocos que cuando se hacen extensivos a la mayoría del conjunto social hacen nacer instituciones, que se consideran por sí mismas ciertas, y que los miembros de la sociedad aceptan por habituación, sin requerir justificación a su existencia: “Hay que trabajar para ganarse el sustento”, “se debe respetar a nuestros jefes”, “la escuela es una institución social imprescindible”, “no hay que comer con la boca llena”, “eso no se dice”, etcétera, son ínfimos ejemplos de una cadena interminable de construcciones sociales.