Concepto de cosmopolita

El origen de la palabra cosmopolita es griego. Se integra por κόσμος o “kosmos” que designa al mundo o al universo; y por πολίτης “politis” que alude al ciudadano o integrante activo de la polis o ciudad-estado.

Puede aplicarse el calificativo a cosas o a personas. En el primer caso podemos hablar de ciudades cosmopolitas cuando albergan en su seno a personas de diferentes culturas, por ejemplo Hong Kong, París, Amsterdam, Nueva York y Londres. También hay comidas cosmopolitas que atraviesan varias regiones en su consumo y elaboración. Algo similar ocurre con la flora y fauna que podemos decir que es cosmopolita cuando gracias a su capacidad de adaptación se arraiga en diferentes partes del mundo.

Concepto de cosmopolita

Referido a las personas, son cosmopolitas aquellas que han estado en muchos lugares del planeta y son conocedores de sus tradiciones y cultura en general, adaptándose a cada una y apropiándoselas sin reticencias, dando muestras de un gran relativismo cultural. Son pioneros en este pensamiento los filósofos estoicos. El filósofo cínico Diógenes en el siglo IV antes de la era cristiana usó la palabra cosmopolita rechazando los ritos locales. Se dice que son ciudadanos del mundo, ya que todo el territorio sin fronteras constituye su patria, amando a toda la tierra en su conjunto pero sin someterse exclusivamente a autoridad política determinada, ya que son ciudadanos globales con una mente amplia y abierta a todo tipo de diferencias circunstanciales y reconociendo a todos el carácter de seres humanos sin distinciones arbitrarias, unidos por una moralidad común, con relaciones amistosas y fraternas entre los conciudadanos que vivan en cualquier parte de la Tierra, aprendiendo unos de otros y creciendo en las diferencias. Son totalmente opuestos a quienes defienden ideologías nacionalistas.