Concepto de costo

La palabra costo proviene etimológicamente del término latino “costus” y del griego “kostos” y es la cantidad que se debe dar o pagar a cambio de una cosa.

En la gestión de producción el costo es lo que debe invertirse para elaborar el producto, que luego se trasladará al precio. A mayor calidad, mayor será el costo productivo, y por ende, también será mayor el precio del producto. A este último también se le suma el beneficio que pretende obtenerse por la venta, para lograr una ganancia, que estará dada por la diferencia entre el precio en que el producto se vende y su costo de producción. También se debe adicionar al precio final del producto, el costo de comercialización, que es aquel que permite introducir la mercancía en el circuito de venta.

Existen costos llamados fijos, que son aquellos que invariablemente se producen en un tiempo determinado en una producción específica. Por ejemplo, la materia prima, el seguro, el monto del alquiler o el sueldo de los empleados estables. Hay otros costos llamados variables, que dependen de ciertas circunstancias, y no son siempre los mismos, por ejemplo el gasto energético o el empleo de personal transitorio adicional.

Por extensión la idea de costo se aplica a todo lo que debe sacrificarse para obtener algo material o inmaterial que satisfaga las necesidades humanas. Así se dice no solo que el auto me costo mucho dinero, sino que por ejemplo, “el costo de dedicar la vida al trabajo fue perder a la familia”, o “el costo de fumar lo pagó con la vida”.

En botánica se llama costo a una planta tropical cingiberácea, con una raíz a la que le asignan propiedades diuréticas, tónicas y caminativas.