Concepto de cuidado

El origen de la palabra cuidado la hallamos en el latín “cogitatus”, integrada por el prefijo de globalidad “co” y por el verbo “agitare” que significa en el sentido de mover una cosa. “Cogitatus” es el participio del verbo “cogitare” que indica la acción de reflexionar o pensar.

El término “cuidado” se aplica para designar a una acción reflexiva puesta a disposición de un fin que se pretende llevar a cabo con dedicación, empeño y esmero: “Pon cuidado en tu arreglo personal para lucir impecable en tu primer día de trabajo”, “Juan no puso el suficiente cuidado en el cuadro que pintó y por eso no fue seleccionado en el concurso”, “El cuidado de mi hogar consiste en tenerlo aseado, prolijo e intentar que en él se respire un aire de paz” o “Puse sumo cuidado en preparar esta complicada receta y valió la pena, ya que mis invitados elogiaron mucho el plato que les serví”.

Concepto de cuidado

También se usa en el sentido de brindar protección a algo o a alguien, o a uno mismo, para evitar que se desgaste, destruya o enferme: “El cuidado de las plantas consiste mucho más que en regarlas”, “La madre cuidó mucho a su hijo enfermo, dándole comida sana, cuidando de que haga reposo y dándole las medicinas que el médico le recetó”, “Si no cuidas tus elementos de trabajo te durarán poco”, “Debes cuidar tu salud con una dieta sana, descanso adecuado y ejercicios físicos moderados y diarios”. En los centros de salud existen lugares especiales denominados de “Cuidados intensivos” donde se colocan a los pacientes más graves para brindarles una atención especial y más minuciosa.

En oportunidades en que existe un peligro real o potencial de que ocurra algún siniestro, la palabra “cuidado” se utiliza como advertencia, para que se tomen precauciones: “¡Cuidado! Se ha escapado una fiera del circo y deambula por la ciudad” o “Ten cuidado al cruzar la calle pues el tránsito es intenso y no se respetan demasiado los semáforos”.