Concepto de culto

El término culto proviene del latín “cultum”, y significa cultivar. Así, un terreno que ha sido objeto de cultivo o sembrado es un terreno culto.

Es una persona culta aquella que cultiva las ciencias y las artes, siendo poseedora de los saberes más relevantes de su época.

El culto, de latín "colere" es también la honra o adoración que se tributa a Dios o cualquier otro ser u objeto sagrado. Los reyes fueron objeto de culto en la antigüedad cuando se los consideraba dioses. En la Antigua Roma, los antepasados muertos recibían cultos u honras funerarias pues eran dioses manes o del hogar.

Es la exteriorización de la fe mediante rezos, oraciones, entrega de regalos o sacrificios personales, como el ayuno, o las peregrinaciones; o puede consistir en la ofrenda de animales o de otras personas. Las reglas formales establecidas para el culto se denominan ritos.

Por extensión, se habla de culto al cuerpo, cuando se le brinda una exagerada atención a la salud y estética corporal; de culto al dinero, cuando pasa lo material a ser lo más importante de la vida, o de culto al amor, cuando alguien llega hasta el sacrificio por la persona que quiere.

La libertad de cultos, que es la posibilidad de elegir la religión que se desee, o de optar por no profesar ninguna, fue un ideal de los pensadores iluministas, sobre todo de Voltaire, y fue consagrada por la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, que estableció en su artículo 10, que nadie puede ser perturbado por sus manifestaciones incluso religiosas, mientras el orden público no sea perturbado; y se halla protegida por la constitución de la mayoría de los países del mundo y por numerosos tratados internacionales.

En Argentina existe la Secretaría de Culto, como vínculo entre el gobierno y las distintas religiones reconocidas.