Concepto de desempleo

El desempleo es el lado negativo o la carencia del derecho de trabajo. Toda persona que conforma la población activa de un país, o sea que está en condiciones físicas, psíquicas y con la edad requerida para iniciar una relación laboral y no cumplió la necesaria para jubilarse, tiene derecho a demandar trabajo. Si toda esa población que desea trabajar y encara la búsqueda de empleo, consigue trabajo se dice que el país, o región considerada, posee pleno empleo, si no lo consigue, existe un nivel de desempleo que podrá ser menor o mayor en ciertos lugares que en otros.

El desempleo es evidentemente mayor en países subdesarrollados, que paralelamente tiene una gran población joven que demanda trabajo, pero es muy difícil conseguirlo en países con escaso nivel tecnológico e industrial, y esta falta de empleo, origina marginación y pobreza.

En ocasiones la persona consigue un trabajo, pero que no está acorde con sus necesidades y capacitación, por ejemplo un arquitecto que debe aceptar trabajar de vendedor en un negocio. Esa persona no integra el sector de desempleados, pero sí el de subempleados.

La tasa de desempleo se mide realizando la siguiente ecuación: Se divide la cantidad de personas desocupadas por la población económicamente activa (los datos se obtienen a través de técnicos y encuestas) y ese cociente es el índice de desempleo, que se expresa porcentualmente.

Hay trabajadores que sufren desempleo estacional debido a las características de la actividad que realizan, por ejemplo, esto sucede con quienes se emplean para recolectar una cosecha.

El empleo es un derecho de todos los seres humanos en condición de trabajar, y es una obligación del Estado proveerlo. Por esa causa se deben arbitrar políticas serias para asegurar empleo genuino. A falta de estas políticas muchos Estados recurren a seguros de desempleo o planes sociales.