Concepto de devoto

El origen de la palabra devoto lo hallamos en el latín “devotus”, término integrado por el prefijo “de” que indica en este caso “por completo” o “íntegramente” y por el verbo “vovere” con el significado de realizar una ofrenda de tipo religioso, aunque en Grecia, en sus inicios, la palabra aludía a la veneración de los hijos hacia sus progenitores.

Se dice que alguien es devoto cuando entrega su fe, lealtad, y confianza total a un ser humano o divino, una imagen, una idea, un sentimiento, especialmente cuando es de tipo religioso.

Concepto de devoto

Ejemplos de uso: “Mi madre es muy devota, va a misa todos los Domingos”, “Soy devota de San Expedito”, “Los devotos de las ideas capitalistas no aceptan ninguna renuncia a sus derechos patrimoniales a favor de los pobres”, “Soy devoto de las causas justas”, “No seas tan devoto al trabajo, estás descuidando tus vínculos familiares”, Juan es devoto de la música clásica” o “Los devotos del presidente lo apoyan en todos sus actos de gobierno”.

En el catolicismo, las oraciones no litúrgicas están recopiladas en un libro llamado “Devocionario”. Son oraciones carentes de obligatoriedad, pero plenas de fe, que son recomendadas porque contribuyen a perseguir la meta del acercamiento a Cristo. Entre ellas podemos mencionar: el Rosario, las Novenas, el Vía Crucis y el Rezo del Ángelus. Entre los evangélicos es devocional la lectura e interpretación de la Biblia, luego de la práctica de la oración.

En la ciudad Autónoma de Buenos aires (Argentina) existe un barrio urbano residencial denominado Villa Devoto, que no hace referencia a ninguna lealtad o fe, sino que es un homenaje a Antonio Devoto un inmigrante italiano, presidente del Banco Inmobiliario, que adquirió esas tierras y realizó la planificación del actual barrio en 1889.