Concepto de dialecto

El origen de la palabra dialecto es griego. Procede de διαλεκτός o “dialektós”, en donde “dia” es una preposición que significa “entre” y légein” puede traducirse como “hablar”. Del griego pasó al latín como “dialectus” para llegar de allí al español, con el significado de las diferentes variantes que puede presentar una lengua al usarse en los casos concretos, ya que las diferentes comunidades, al adoptar un idioma, le imprimen sus modismos o le transmiten rasgos del suyo originario, tal como pasó con el latín que al hablarse en diversos territorios conquistados por los romanos, fue tomando sus propias modalidades en forma de dialectos, hasta que luego originaron verdaderos idiomas, que hicieron nacer las lenguas romances: castellano, francés, portugués, catalán o italiano.

Concepto de dialecto

Un dialecto entonces es una modalidad lingüística, fonética, lexical y sintáctica que se usa en una parte del territorio, y que presenta ciertas variantes en cuanto a entonación y palabras, con respecto a la lengua originaria. El dialecto puede llegar a convertirse en idioma o lengua, si se diferencia esencialmente del que lo originó de tal modo que no pueda existir comunicación entre los hablantes de una y otra lengua, aunque reconozcan un nexo en su origen.

Ejemplos de dialectos: el español es el idioma común, pero son diferentes dialectos el hablado en España y el que se habla en los países de América Latina, y aún entre éstos como por ejemplo, el dialecto de México, el dialecto de Argentina o el dialecto de Colombia, cada uno con sus variantes del español.

En el francés también se reconocen varios dialectos como el suizo, el vietnamita o el belga.

El proceso puede también ser inverso. El idish, idioma de las comunidades judías askenazis, se elaboró por la fusión de varios dialectos germanos medievales, mezclados con elementos eslavos y hebreos, entre los siglos VIII y IX, cuando este pueblo se estableció en el centro y este de Europa. Como vemos este idioma vernáculo se originó en dialectos.