Concepto de discrepancia

La palabra discrepancia reconoce su origen en el latín “discrepantia”, vocablo integrado por el prefijo de separación “dis”; el término “crepantis” que es el participio del verbo “crepare” que se traduce como “crujir”, y el sufijo de cualidad “ia”.

De acuerdo a su etimología, entonces, podemos decir que la discrepancia es aquella cualidad que hace que el crujido o el ruido suenen de modo diferente.

Una discrepancia ocurre cuando hay dos o más cosas que son diferentes entre sí, o entre datos, o existen opiniones disímiles sobre una cuestión, o varias, lo que conduce a una disputa o reyerta.

Ejemplos: “La discrepancia entre el cuadro original y la imitación es muy mínima”, “la discrepancia entre los datos aportados por el testigo y el resto de las pruebas obtenidas es muy grande, lo que hace nacer la sospecha fundada de que la declaración del testigo resulta falsa” o “Las divergencias de opiniones entre madre e hija parecen ser irreconciliables y se han distanciado a pesar del amor que las une”, respectivamente.

La discrepancia es natural y sana, ya que el ser humano libre puede expresar sus pensamientos sin tener que coincidir con los del resto. Políticamente, al menos en las sociedades democráticas, esto sucede, y las diversas opiniones se agrupan en partidos políticos: Pero en los regímenes autocráticos, si bien las personas pueden pensar a su antojo, no pueden exteriorizar sus ideas contrarias a la ideología dominante sin recibir severas sanciones, por lo cual las controversias aparecen silenciadas. Solo como meros ejemplos podemos citar a este respecto lo que ocurrió durante el oscurantismo medieval, durante el régimen nazi o durante las dictaduras de Franco en España o las militares en América Latina.

Las temáticas sobre las que pueden versar las controversias son variadas: además de los asuntos políticos antes mencionados, también logran suscitarse sobre cuestiones científicas, filosóficas, artísticas, históricas, deportivas, etcétera, y pueden suceder entre dos individuos, entre un individuo y un grupo o entre grupos.

Cuando alguien tiene una confusión de ideas en su mente, también puede darse el caso de discrepancias entre las ideas de un solo individuo.

Las discrepancias interpersonales o intergrupales, pueden resolverse mediante el diálogo, terminando en un acuerdo o en el respeto a las opiniones diferentes; o en el peor de los casos derivarse en situaciones violentas. Las guerras se originan por discrepancias entre Estados, habiendo ocurrido, en la mayoría de casos del pasado, por delimitación de fronteras o razones religiosas.

En Biología pueden existir discrepancias entre, por ejemplo, la longitud de las piernas, cuando una es más larga que la otra, en el tamaño de los dientes, de los maxilares, etcétera.