Concepto de disputa

La palabra disputa proviene en su etimología del latín “disputare”, con el significado de debate de ideas o pensamientos.

Una disputa supone siempre al menos dos protagonistas, individuales o grupales, que compiten, riñen o discuten, con intereses antagónicos. Puede ser en forma de debates orales pacíficos u ofensivos; o emplearse incluso la violencia física, con golpes de puño o uso de armas.

Las disputas son normales a la condición humana, y de muchos otros animales que compiten por varias razones, como territorio, pareja o alimento. Ejemplos: “los dos perros se pelearon ferozmente disputándose el hueso” o “entre Juan y María hubo una gran disputa entre docentes y directivos, por resolver quien portaría la bandera en el acto escolar, pues sus calificaciones eran similares”, “los partidos políticos disputan su llegada al poder en los comicios que periódicamente se celebran en los Estados democráticos” o “la disputa por el trono de Castilla, originó un gran conflicto, ante el deceso de Enrique IV, que motivó la Guerra de Sucesión” acaecida entre los años 1475 y 1479”.

Concepto de disputa

Las disputas territoriales entre Estados, han originado muchas guerras, y fue el modo en que se fijaron la mayoría de los límites que hoy presentan los países del mundo.

Las disputas por motivos religiosos han existido desde antiguo, y algunas han sido muy famosas, como la que ocurrió en el medioevo español, conocida como disputa de Tortosa, entre judíos y cristianos convertidos en tales tras su renuncia al judaísmo, liderados por el papa (hoy considerado antipapa) Benedicto XIII, que realizaron la discusión en muy desiguales condiciones ya que los judíos no pudieron defender en forma libre sus convicciones, sino que el reconocimiento de sus errores de fe, fue hecho bajo amenazas.

El conflicto ente el monje alemán Martín Lutero que dividió al mundo cristiano en católicos y protestante tuvo su punto culminante en la disputa de Leipzig en el año 1519.