Concepto de duda

Proviene la palabra duda, etimológicamente del latín “dubitare” que significar no decidirse entre dos cosas o actos. Por supuesto la duda puede generarse entre más de dos cosas, y surge ante de tomar una decisión, cuando no se sabe qué elegir, o también sucede cuando nos presentan algo como verdadero pero sus argumentos probatorios no nos convencen. Así se puede dudar sobre qué profesión elegir para nuestras vidas, se puede dudar de la lealtad de la pareja o de un amigo, se puede dudar de la veracidad de un discurso político, o sobre la existencia de Dios, entre otros muchos casos.

Cuando se duda se carece de certeza, no se está seguro de si está bien o mal, de si es lo correcto o lo incorrecto, si es lo conveniente o no.

La duda hace “dudar” de la validez del conocimiento, de si puede llegarse a la verdad, lo que negaron los filósofos escépticos.

Sócrates afirmaba que de lo único que tenía certeza es que no sabía, y que al conocimiento se llegaba luego de dudar, incluso de lo que damos por verdadero.

Descartes planteó como método para llegar a la verdad la duda metódica, pues sostuvo que todo puede ser objeto de duda, no sólo los conocimientos sensibles, sino incluso las verdades matemáticas. De lo único que le fue imposible dudar es de su propia existencia, verificable como sujeto pensante:”pienso, luego existo”. Mediante la duda no descubrimos nuevas verdades, sino que ahora los objetos de conocimiento sujetos a la reflexión racional, se han tornado en evidencias, que a su vez pueden también ser cuestionadas.