Concepto de empirismo

El origen etimológico de la palabra empirismo lo hallamos en el término griego “empeiría” cuyo significado es experiencia.

La Gnoseología, parte de la Filosofía que se ocupa del conocimiento humano, se divide en dos vertientes: las que afirman que solo puede conocerse a través del raciocinio (racionalistas) y los que proclaman que todo conocimiento certero proviene de los sentidos y como fruto de la experiencia (empirismo).

Mientras los racionalistas dicen que los sentidos son engañosos, los empiristas confían en ellos. Este debate proviene de la antigüedad griega y fue prologándose en el tiempo. Platón (427-347 a. C) fue racionalista: lo verdadero para él eran las ideas de las cosas, y no las cosas en su materialidad, lo que percibíamos con los sentidos, ya que lo que podemos ver o tocar o sentir, son copias de las ideas verdaderas. Su discípulo, Aristóteles, por el contrario, le asignó gran valor a la experiencia en el conocimiento, pues las cosas materiales poseen para él una esencia, y puede conocérselas a través de lo empírico, lo que permite dominar los medios o las técnicas; sin embargo, lo que permite descubrir las causas, lograr demostraciones y formular conclusiones, es la ciencia, y para llegar a los principios, se necesita de la inteligencia o razón.

La valoración de la experiencia no subordinada a la razón que es lo que se considera en sentido estricto como empirismo, la hallamos en la Edad Moderna en Inglaterra, que surge como reacción al racionalismo, que había nacido en Francia con Descartes (1596-1650). La experiencia es la base del actual método científico.

El pionero del empirismo inglés fue Francis Bacon (1561-1626), quien oponiéndose al método de conocimiento aristotélico, y deductivo de los racionalistas, propuso un nuevo método (Novum Organum) el método inductivo, o sea, a partir de la experiencia, como único posible para alcanzar la verdad científica. El fenómeno a investigar debía ser observado en sus casos particulares, para extraer elementos comunes, y de la suma de ellos, una ley general.

Thomas Hobbes (1588-1679), secretario de Bacon, tiene del mundo una concepción materialista. Todo lo que existe está formado por materia, siendo los fenómenos, movimientos, y lo verdadero un mero convencionalismo del lenguaje. El conocimiento basado en la experiencia no solo lo aplica a las ciencias naturales, sino también a las sociales.

John Locke (1632-1704) sostuvo que el alma en su estado originario es una “tabula rasa” que va adquiriendo los conocimientos a través de los sentidos. Existen ideas simples captadas por los sentidos en forma inmediata, y otras complejas que se forman por asociación reflexiva. En este caso interviene la razón, pero solamente a partir de lo que conoció por la experiencia, negando que existan las ideas innatas.

Con David Hume (1711-1776) el empirismo se vuelve totalmente subjetivo. No existe otra cosa más allá de la experiencia, de lo sensible, todo conocimiento es sensitivo, no existe relación de cusa a efecto, y por lo tanto no pueden formularse leyes con pretensión de universalidad. Las ideas son elaboraciones mentales, pero que son copias de lo vivenciamos al oír, ver o sentir (impresiones).