Concepto de estado de naturaleza

El estado de naturaleza es aquel período supuesto en el cual el hombre no ha constituido aún el Estado como entidad legal que limita sus derechos y le impone obligaciones, sino que vive como el resto de los animales con libertad absoluta de obrar, sin propiedad privada y haciendo justicia por su propia mano.

Estado en este caso es sinónimo de situación o de forma de vida y no de institución política, ya que justamente cuando el hombre se organiza en un territorio e impone normas a quienes allí viven, el estado de naturaleza termina.

Concepto de estado de naturaleza

Es un concepto que nació en la Edad Moderna con las teorías contractualistas sobre el origen del Estado como entidad político-social, que sentaron diferentes hipótesis de cómo vivía el hombre en ese estado previo a la conformación del Estado y por qué renunciaron a vivir en forma libre, para someterse a la autoridad de los líderes de la comunidad.

El filósofo inglés Thomas Hobbes, autor del “Leviatán” texto publicado en 1651, horrorizado por los enfrentamientos que veía en su época y en su país entre los partidarios de las monarquías absolutas y los que proponían monarquías parlamentarias, imaginó el estado de naturaleza como de guerra permanente, ya que los hombres, a los que consideró malos naturalmente, no podían vivir sin sujeción a una autoridad que contuviera sus malos instintos para su propia seguridad y la de los demás. Por eso propuso un Estado con un gobierno poderoso, donde los hombres por contrato le entregaran sus derechos, y que restringiera al máximo las posibilidades del actuar libre.

El filósofo inglés John Locke (1632-1704) basado en sus ideas cristianas, sostuvo que el hombre es bueno pero puede equivocarse pues está manchado por el pecado original. En el estado de naturaleza el problema que observa Locke es el la venganza privada, a la que se necesita eliminar para crear un Estado, que imponga medidas objetivas de castigo, y por eso el hombre decidió hacer un contrato para crear Estados, pero éstos debían tener pocos poderes, dejando que el hombre conserve la mayoría de sus derechos entre los cuales reconoció a la propiedad privada. Fue defensor de las monarquías parlamentarias.

Por su parte el filósofo francés Rousseau (1712-1778) también consideró al hombre libre y feliz en el período en que vivió en estado de naturaleza y no lo condicionó religiosamente. Debió salir de este estado ideal, cuando los bienes no alcanzaron para todos por las condiciones ambientales adversas, y entonces los hombres le entregaron al Estado todos sus derechos, y éste se los devolvió con los límites impuestos por las leyes, para que el hombre pueda gozar de una real libertad, unida a la seguridad, la armonía y el bienestar general.