Concepto de estancia

La palabra estancia procede en su etimología del latín stantia, participio del verbo “stare” con el significado de “estar parado”. Se designa con este vocablo el período de tiempo que alguien reside en un lugar determinado: “mi estancia en este país será breve, resuelvo algunos trámites y regreso a mi patria”. También designa la sala o la habitación de una vivienda “me retiro a mi estancia, para poder descansar luego de un día agotador”.

Con estancia se designa en los países del sur de América del Sur como Uruguay y Argentina al equivalente del rancho estadounidense o las haciendas ubicadas en México. Son grandes extensiones de tierra llana ubicadas en zonas rurales, dedicadas especialmente a la cría de ganado de modo extensivo, siendo los propietarios grandes terratenientes, en general obtenidas por la entrega de esas tierras a los europeos conquistadores y luego por herencia. Los estancieros en la época de la revolución emancipadora actuaron muchos de ellos como caudillos, como sucedió en el caso de Juan Manuel de Rosas, gobernador de la provincia argentina de Buenos Aires en 1829, que gobernó beneficiando a los estancieros como él.

Concepto de estancia

En realidad, en América latina el tipo más antiguo de explotación son las haciendas, poco productivas y con baja inversión de capital y tecnología. En cambio las estancias tiene empleados asalariados y su fin es obtener rentas de la comercialización.
La parte más importante y edificada de la estancia se denomina casco. En la actualidad son grandes unidades productivas que dejan cuantiosas ganancias gracias a la comercialización de su producción. Muchas de ellas son destinadas a actividades turísticas y recreativas, ofreciendo a los huéspedes cabalgatas, comidas típicas, especialmente asados, fogones, etcétera, con alojamiento incluido.

En el ámbito poético la estancia es un poema que está formado por estrofas que repiten la siguiente estructura: seis versos cuya métrica es endecasílaba y heptasílaba de rima libre.